Anne Elliot, la mujer paciente
(Sally Hawkins es Anne Elliot en la versión de la BBC)
Si hay una heroína llena de dificultades, de problemas, de desamor y de desapego, esta es Anne Elliot, la protagonista de Persuasión, la novela póstuma de Jane Austen. Es la novela de las segundas oportunidades, el libro cuya trama incide en la lucha por ser feliz.
Emma ‒personaje principal de otra novela de Austen‒ es feliz de nacimiento, es bella, tiene una posición económica floreciente, un padre amoroso y una institutriz que está pendiente de ella. Además, el amor nunca le es esquivo, porque el señor Knightley está a su lado desde el principio, primero como amigo del alma y luego como enamorado rendido a sus pies.
Anne Elliot es todo lo contrario. Su padre es un déspota engreído que no hace caso a su hija. Sus hermanas la desprecian. Su madre desapareció cuando era niña. Lady Russell, que se ha encargado de su educación, no entendió en su momento que estaba enamorada de un hombre que, aunque en ese momento no tenía porvenir, estaba en trance de mejorar. Así, Anne Elliot renunció al amor a los diecinueve años, convirtiéndose en una aspirante a solterona.
Frederick Wentworth, el amor perdido, regresará a su vida en un momento dado, por circunstancias casuales, relacionadas con las pérdidas económicas que el padre de Anne experimentará debido a un nivel de vida absolutamente en desacuerdo con sus ingresos.
De esta forma, el regreso abrirá de nuevo las heridas y Anne deberá asumir esa situación de la mejor manera que sabe, con su propio entendimiento.


