"Persuasión" en el cine. La versión de 1995 de Roger Michell
Desconozco el motivo por el que en las adaptaciones al cine
o la televisión la protagonista del libro, Anne Elliot, aparece poco agraciada
físicamente. Eso no se encuentra en la novela. Es una invención, quizá surgida
de que Austen describe a Anne como alguien a quien la lozanía se le ha ido
acabando. Pero de ningún modo es una chica sosa, ni aburrida ni fea. De todos
los libros de Austen que se han adaptado a la pantalla este es el que peor
suerte ha corrido y el problema principal está en el casting.
Luego hay otra cuestión relevante. No hay forma de que los
guionistas se den cuenta de que, por debajo de las apariencias de enredos,
conversaciones, chismorreos y problemas amorosos, laten algunas convicciones
que deberían aparecer en primer plano, destacarse, para hacerse así entendibles
por los espectadores actuales. No es fácil encontrar en la época a una mujer
que persevere tanto en busca de una segunda oportunidad. Y que tenga esa
facilidad de observación que la hace empatizar con la gente que la rodea, incluso
con personas que no le demuestran el mínimo afecto, como su propio padre y sus
hermanas.
Persuasión es, entre otras cosas, la historia de una víctima
potencial, de alguien a quien se manipula desde su entorno y que, sin embargo,
consigue su felicidad a fuerza de voluntad y de inteligencia práctica. Este es
el aspecto más importante, lo que nos acerca a la obra con ojos contemporáneos,
lo que nos hace comprender el pensamiento pionero de la autora. Ocurre que,
salvo excepciones (las series de la BBC sobre “Emma” y “Orgullo y prejuicio” o
la película sobre “Sentido y sensibilidad” de Ang Lee, con guión de Emma
Thomson) todas las versiones de los libros de Jane Austen adolecen de lo mismo:
una perspectiva equivocada de las relaciones humanas y del concepto de la vida
en sus personajes.
La versión de Roger Michell es de 1995 y sus protagonistas
son Amanda Root y Ciaran Hinds. Ninguno de los dos da el papel. Aún así obtuvo
cuatro premios BAFTA, uno de ellos al mejor telefilm. Detrás, por supuesto, la
producción de la BBC.


